No solo reza por la paz. Él trabaja por ella.

No solo reza por la paz. Él trabaja por ella.

He llegado a casa todas estas noches pensando en las cosas sobre las cuales quiero escribir. Cada noche sin embargo me ha ido tragando la máquina. Llego tan cansada que solo tengo tiempo de revisar mi correo, chatear con alguna amiga y preparar mi almuerzo para el dia siguiente.

 

Hoy les voy a dejar solo con esto. 

Dando vueltas por ahi, me encontré con la Fundacion por una Vida mejor. 

Yo que soy de la opinion de que nadie conoce sus límites, y que no debemos nunca dejar de soñar y trabajar por un mundo mejor, creo que me cayó como anillo al dedo, y quiero compartirlo.

Por favor vean este video, que resume un poco como me siento con respecto a vivir y con respecto a Chile tambien.

Estoy reventada de cansancio, pero me voy a dormir feliz porque mañana es otro dia trabajando por los demás.

Trataré de ponerme al dia y hablar un poco mas de este tema y muchos otros que tengo en el tintero.

ZZZZzzzzzzzzzzZZZZZZ

Y resulta que tengo excelentes noticias: He sido admitida para estudiar en la Universidad donde trabajo en el programa de International Affairs.

De aqui a un par de siglos mas podre lucir con orgullo mi titulo universitario por el cual tanto he suspirado.

:)

Como sea, estoy feliz.

Hace tiempo que le vengo sacando el quite al Facebook.

Todo el tiempo me llegan invitaciones de redes sociales como esta y siempre las ignoro. Me dan lata.

Aparte de que me gusta mantener algo de privacidad.

Pero tanto va el cántaro al agua que al final se rompe. Me metí y wooowww.

A la semana ya había encontrado a casi todos los amigos de los cuales no sabía nada por más de 10 años.

Me puso contenta encontrarme con toda esta gente y ver sus fotos y ver como han cambiado. Pero ahora estoy extenuada, cansada. No estoy cansada de Facebook, creo que es super chori, pero estoy cansada de este tremedo equipaje que se me vino encima.

Verán, cuando una se aleja de sus amigos y de su familia para irse a vivir a la cresta del mundo, una toma una foto mental de todo y de todos. Por lo menos ese es mi caso. Entonces ahora esta foto no calza para nada con lo que estoy viendo. De pronto me cae la teja de que los años han pasado, y así como  yo he cambiado montones en estos años de exilio voluntario, lo mismo ha pasado con aquellos que dejé atrás. Mayores, con pelo corto o sin pelo, casados, arrejuntados, con hijos, con vidas totalmente distintas a las vidas de esos jovenes que viven en mi foto mental. Es dificil asimilar este tremendo terremoto que se siente dentro en tan poco tiempo. Es dificil aceptar que ya no somos los mismos, que nuestras vidas han tomado rumbos impensados hace 10 años atrás. Es raro, y es agotador al mismo tiempo porque demanda un monton de ajustes en esta imagen que tengo de mi pasado.

Se ha abierto el baul de los recuerdos,  y ahora tengo que lidiar con las telarañas al parecer.

Bueno, me voy a dormir, porque se me cierran mis ojitos. 

good night!

verguenza.jpg

Fotografia de ][\/][ en Flickr

Creo que todos hemos oido alguna vez esa historia (que no tengo idea de si acaso será verdad o no) sobre un letrero en algún lugar de Europa que dice “Si ve un chileno robando, déjelo. Es su costumbre”. Mi reacción es siempre la misma. Me da una verguenza atroz. No me importa si acaso es verdad o no, pero que alguien circule una cosa así sobre mi país y mi gente me da ganas de hacer un hoyo y meterme adentro. Lo mismo me pasó anoche cuando leí este artículo en el Newsweek. Para aquellos que no lo saben Newsweek en un periodico semanal y es la competencia de la revista Times.

Alguien me habia mencionado las Tribus Urbanas hace un tiempo atras pero no tuvo el tiempo de explicarme de que se trataban. Cuando me dí contra este artículo, casi me dan ganas de hacer un hoyo para meterme adentro. ¿Qué diablos está pasando en Chile? Fue mi primera pregunta.

Una amiga chilena, que anda de paso por estos lares, me dijo que era atroz lo que estaba pasando y que en parte ella responsabilizaba la influencia de las letras tan sexualmente recargadas del reggaeton, que es al parecer la banda sonora de este movimiento llamado “Pokemones”. También me contó lo de “Wena Naty”. Enterarme de esto es como entrar en la dimensión desconocida.

Simplemente no me cabe en la cabeza que un segmento tan grande de esta nueva generación ande tan perdido en el espacio. Sexo oral a los 13 años en plena vía publica con weones a los que ni conocen? No sé si todos estos años fuera de Chile y ajena al fenomeno del reggaeton me han hecho más pacata o qué, pero solamente desde el punto de vista higiénico me dan ganas de vomitar. Bueno, para ser franca cuando escucho el reggaeton me dan ganas de vomitar de todas formas, aparte de ponerme en riesgo de severo sangrado de oídos y daño cerebral irreversible, el cuál después de ver algunos videos en Youtube es evidente.

D e acuerdo con el artículo en Newsweek la idea del ponceo es tener tantas parejas sexuales como sea posible. Tener, tener, tener, más y más y más. Y para qué? Para nada. Para tener no más.

Cuando tenía 14 años era una fanática de los New Kids On The Block y me compraba cuanta revista salía con fotos de mi grupo favorito. Llegué a tener una colección gigantesca de posters, libros, cassettes, chapitas etc. Todo lo que el marketing me ofrecía. Después de un par de años fui a mirar mi colección y me di cuenta de las cantidades abismales de plata botada a la basura. Era la moda de ese tiempo. Yo sé que muchos padres probablemente verán este tipo de conductas en niños de 13, 14 o 15 años como la misma cosa.

Wake up.

O sea… realmente, si hay alguien que desea verlo de esa manera, hazte un favor y hazle un favor a la patria y dale tus hijos en adopción a alguien con un IQ que sea suficiente como para ser parte de la evolución de las especies.

La gran diferencia entre esto y cualquier “onda” que la gente de mi generación u otras generaciones haya tenido, es que por lo menos en el caso mío, comprarme todas esas porquerias para seguir adorando a mis NKOTB nunca fue riesgo de gonorrea.

Ah! Por si alguien me quiere discutir que el sexo oral no causa enfermedades venereas, no lo culpo. La educación sexual en Chile aún deja mucho que desear (aquí tampoco es mucho mejor) y por lo mismo aquí estoy yo para contarles de las cosas que se ven en los hospitales. Juventud con gonorrea en la boca por sexo oral. Aparte del riesgo de herpes y otras cosas mas desagradables.

Esta historia me recuerda lo de las botas blancas con flecos de los ‘80. TODAS las niñas andaban con esas. Pensé que después de un quiebre tan fascinante como Internet y la globalización seriamos mucho menos facil de influenciar y de caer bajo la presion de nuestros pares, pero quien sabe, quizás tan solo somos una raza de ovejas.

En otra conversación que tuve con respecto a este fenómeno, otro chileno me dijo: De qué te preocupas, si se todos se van a morir de SIDA. Se llama selección natural.

Mmmm… no se por dónde agarrar ese comentario.

Es una pena que este tipo de actitudes, de musica que es totalmente degradante hacia la mujer, de practicas sexuales totalmente insalubres, de mentalidad consumista al 100%, de vacío espiritual y de un lenguaje que fuera de ser cualquier cosa menos español es también brutalmente degradante (¿perrear?) sean no sólo tolerados por los medios de comunicación sino que hasta fomentados y glorificados.

Cómo leí en un post muchos años atrás, el día que se nos ocurra que nos gusta comer mierda, la televisión va a estar lista para complacer nuestro deseo y servirnos un plato humeante. Gracias Tomka y tu manga de idiotas de TVN.

Algún tiempo atrás estuve comentando como las cosas que en Chile me convertían en un problema para mis empleadores resultaban ser grandes ventajas a mi favor en los Estados Unidos. Mañana se cumplen 6 años desde que me vine a vivir a este país y en estos 6 años he aprendido valiosas lecciones en los distintos trabajos que he tenido.

Las cosas que adoro del ambiente laboral de los Estados Unidos son mayormente que las empresas y los negocios tratan por todos los medios de mantener una política de protección en contra del abuso. No significa que aquí no se abuse de los empleados, pero si alguien llega a ser pillado en una actitud reñida con la ética y las buenas costumbres lo más probable es que llegue a encontrarse con una demanda encima del escritorio. Nadie quiere eso, porque significa plata en abogados, la Corte, tiempo gastado y todo eso es mejor evitarlo. Se ahorran más dinero evitando este tipo de cosas.

En los Estados Unidos aún se pueden ver casos de mujeres siendo discriminadas y no estoy hablando de obreras o trabajadoras de clase económica media. Estoy hablando de ejecutivas Top, egresadas de Harvard y muchas veces trabajando para las algunas de las corporaciones mas grandes del mundo.

Aún nos queda mucho camino por recorrer, para llegar a un nivel de verdadera igualdad de derechos con los hombres en el campo laboral, pero tengo que admitir que las cosas son mucho mejores que lo que eran 20 años atrás. Y ciertamente son mucho mejores que lo que me tocó vivir en Chile.

Hace algunos meses fui entrevistada por una estudiante de la Escuela de Negocios para hablar sobre los gerentes chilenos, y se mostró muy sorprendida de mi pobre opinión en cuanto al típico jefe. La verdad de las cosas es que nunca tuve un jefe en Chile que sintiera que podía admirar o del cuál sintiera podía aprender algo. Casi todos eran incurables ego maníacos. Pero creo que eso es solo la punta del iceberg. Chile necesita mas que buenos jefes, necesita un cambio de mentalidad en cuanto a al área laboral. Invertir en HR, no solo con fuerza laboral, pero en capacitar esa fuerza para crear un ambiente de respeto y COLABORACION.

Fuera de eso, hay algo que realmente me preocupa y es el rol de las mujeres en el campo laboral. Han sido años de lucha y años de ser miradas en menos. Somos las “mamis” de las oficinas y se espera que seamos maternales y tiernas. Rara vez se nos considera material de liderazgo. Creo sin embargo hay harto de responsabilidad en nuestras actitudes por las cuales terminamos siempre como segunda opción. No hemos sido criadas para pelear en este tipo de campo de batalla donde las reglas han sido creadas y aprendidas por los hombres.

Esto da para un libro en realidad, y de hecho los hay. Hace años atrás leí uno que realmente me despertó en cuanto a los errores que yo misma cometía para ponerme en desventaja contra el sexo opuesto. No sé si habrá una traducción al español de “Nice Girls Don´t Get The Corner Office”, pero en ese libro la Dra. Frankel explica lo que acabo de decir en 101 actitudes que llevan a las mujeres a sabotear sus carreras. Ella también coincide que a nosotras no se nos ha educado para lidiar en este campo de batalla.

Por ejemplo, uno de los errores más comunes que incluso yo reconozco haber cometido es la actitud de pedir permiso.

Pregunta número 1 para las mujeres: ¿Cuántas veces han pedido permiso en la oficina para ir al médico o para hacer algún trámite necesario? Se nos enseña en el transcurso de nuestras vidas a pedir permiso para hacer cualquier cosa. Tener nuestro tiempo para ocuparnos de nuestras vidas no es un privilegio, es un derecho y créanme, los empleadores esperan que hagamos uso de ese derecho. Dudo que haya un empleador que piense que sus trabajadores jamás van a necesitar tiempo para ir al médico, y en este ejemplo particular, no hay pero que valga. La salud no es algo que le puedan negar. Negociar quizás, si es que hay una emergencia que solo ese trabajador pueda resolver, pero siempre y cuando no implique que el trabajador descuide su obligación de atender la cita con el médico como corresponde.

Pregunta número dos: ¿Cuantas veces han visto a un hombre pedir permiso? Ellos avisan no piden permiso. No se espera que se comporten como niñas pequeñas como se espera de nosotras.

Hace unos días estaba conversando con una de mis amigas. Ella comenzó a trabajar con una corporación norteamericana y está muy feliz porque está viviendo la cultura corporativa que esta compañía tiene en EEUU. Por primera vez en su vida mi amiga tuvo que ir a una capacitación sobre acoso sexual. En los trabajos previos que ella tuvo ni siquiera había escuchado hablar de este tema. Me contaba que en una de las ultimas compañías para las que trabajó, en el área de salud, tenían un gimnasio con piscina para los empleados. Era genial ir y usarla durante la hora de almuerzo pero al poco tiempo la cerraron. Al parecer el problema fue que las enfermeras iban a usar la piscina durante esa hora y el resto de los empleados simplemente dejaron de almorzar para poder ir a verlas. Triste.

Ahora mi amiga se encuentra contenta con su trabajo actual y disfruta de esta nueva cultura corporativa (no tan nueva por estos lados). Sin embargo me contaba hace unos días que estaba tremendamente irritada. No con sus compañeros hombres pero con una de sus compañeras mujeres.

He aquí un perfecto ejemplo de una mujer saboteando su carrera.

Llamémosla Juanita.

Juanita es bonita y definitivamente llama la atención por su apariencia. Esto lleva a que por supuesto más de algún compañero en la oficina se haga el lindo con ella. Nada de malo con eso, pero hay ciertos límites que una mujer debe tener cuidado de no cruzar.

Primero que todo el ser bonita no significa que tengas permiso de ser florero. El hablar sin parar y hablar por hablar simplemente te dará la etiqueta de tarro con piedras. Una hueca en buen chileno. Sobre todo en un país donde es tan fácil ser categorizada sin perdón. Muéstrate a todas horas como una profesional y no como la pinturita de la oficina.
La pregunta es muy fácil, ¿Quién se lleva el ascenso? El tipo que es percibido como centrado y ubicado, o la mina buena pa’ la talla.
Segundo, toda mujer sabe cuando la están… ehemmm… como dirían mis amigos en Chile, “joteando”. Esa excusa de que los tipos están solo tratando de ser buena onda y son cariñosos y que no hay nada de malo en que te den un abrazo de la nada, es mentira y una completa burrada. No nos hagamos las ingenuas. Los hombres en promedio piensan en sexo por lo menos una vez al día aunque yo he escuchado hombres contar que piensan en sexo por lo menos cada 30 segundos. Que alguien que no es tu amigo te agarre a abrazos por que sí nada más, créeme, no es apropiado, y es probable que no lo este haciendo de pura buena onda. De hecho en los EEUU te pueden demandar por contacto físico inapropiado.
El hablar a garabato limpio en la oficina para que todo el mundo te escuche, te hace ver vulgar y te denigra como mujer. No te pone al nivel de tus compañeros hombres. Ahora tan solo haz logrado que esos compañeros te falten el respeto tratándote a punta de vulgaridades porque les haz dado la pauta para hacerlo.
Por último, cuando trataba de mitigar la molestia de mi amiga con su colega, traté de hacerle ver como hablar con esta persona, imitando una conversación imaginaria con Juanita y por cada frase que yo decía mi amiga agregaba: Y te ríes como imbécil.
Creo que voy a tener que escribir un post acerca de como lidiar con compañeros de trabajo que te vuelven mono.

Hay muchos consejos que me han servido montones en esto años fuera de Chile, y aunque vale aclarar que no soy una experta ni nada cerca de una guru en esta materia, me gustaría compartirlos con otras mujeres que están tratando de abrirse camino.
Seguiré escribiendo al respecto, pero me gustaría saber sus opiniones en cuanto a estos puntos en particular.

Querido Profesor,

Dado que ya no tengo su correo electrónico y, conociendome como me conozco, sé que no voy a escribir una carta a mano, he decidido acudir a la siempre generosa internet, a ver si un día, en uno de esos arranques de egocentrismo del que todos sufrimos usted decide poner su nombre en Google.

Mi mami me contó que lo vió cuando ella salía del colegio. La pobre iba un poco ofuscada, porque es difícil entrar a ese colegio donde nadie jamás movió un dedo para ayudar a sus hijas, y encontrar que después de tantos años las cosas siguen sin mayores cambios.

Quizás por esa razón no atinó a parar por un poco mas de tiempo y preguntarle todas las cosas que ella sabe me gustaría saber. Me dijo que usted mandó saludos. Gracias.

:)

Quiero contarle un poco de mí. Han pasado tantos años que ni siquiera me atrevo a contarlos.

La vida en Santiago no era así de fácil para mí. Más bien andaba perdida por esa ciudad que conozco como la palma de mi mano. Eso de andar por la vida de Santiago sin pituto es como tirarse de un avión sin paracaídas. Por lo menos así se sentía.

Un día desperté y decidí que la ciudad se me había hecho demasiado chica y sofocante. Fui a sacar mi pasaporte y fui a ver que habia afuera de la nube de smog. Antes de siquiera darme cuenta me encontré con ese amor que tan esquivo me había sido hasta entonces. Y sin mayor aviso me encontre en otro país, viviendo la vida de los patiperros y hablando otro idioma.

La vida en los Estados Unidos ha sido buena conmigo. No se engañe, que me he llorado una buena cuota de lagrimones. Ser una emigrante no es fácil, y se sufre montones viviendo lejos de la familia y los amigos. Pero dentro de todo he tenido la suerte de encontrar los caminos que me han llevado a donde quería llegar. Después de el shock inicial y después de aprender valiosas lecciones en cuanto a esta nueva cultura en la cual me tenía que desenvolver, tomé el toro por las astas y partí hacia el Viejo Oeste. Fueron 5 días viajando con mi esposo y mis dos gatos, pero valió la pena.

Aquí he encontrado lo más cercano a un hogar lejos del hogar. He conocido gente fabulosa y he trabajado haciendo cosas que me hacen feliz.

Mi actual trabajo me permite servir y al mismo tiempo crear. Este trabajo tambien me está dando la oportunidad de realizar mi sueño de poder ir a la Universidad.

Aún no tenemos hijos, pero quien sabe, quizas la cigüeña nos mande algo el año que viene. ¿O son los repollos donde tenemos que ir a buscar?

Después de contarle todas estas cosas hay algo más que quería decirle.

Gracias.

Gracias profesor, porque cuando nadie daba un peso por mí usted me dió un apoyo incondicional. Gracias por ser mi amigo cuando en medio de mi adolescencia me sentía perdida y sin una guía que me indicara donde ir. Gracias por escucharme cuando mi voz era la más debil entre todas. Gracias por luchar para ayudarme a sacar mi práctica cuando la profesora Quezada decidió darle mi práctica profesional a mi “mejor amiga” y nadie en el INFESUCO hizo o dijo nada para defenderme. Gracias por sacrificar su tiempo y mucho más para ayudar a dos estudiantes que de otro modo jamás podrían haber logrado sacar su título ya que el colegio que se los prometió se desentendió de ellas y de muchas otras estudiantes.

Quería contarle que a pesar de todos estos años aún lo tengo entre mis más preciados recuerdos. Mi afecto y mi agradecimiento por todo su apoyo no tienen medida, como tampoco lo tiene la admiración que siento por usted como educador. Si tan solo 1/16 de los profesores en el A-29 tuvieran la dedicación por sus estudiantes que usted ha demostrado, la historia de muchas egresadas sería distinta y yo dejaría de decir que “el Instituto Femenino Superior de Comercio quedó en una deuda eterna conmigo” y no guardaría el resentimiento que tengo hasta el día de hoy.

Ojalá que la vida le esté tratando bien y ojalá que algún día nos volvamos a ver.

Un abrazo bien grande a la distancia.

Una alumna que lo admira y lo respeta,

Iris

Si es que hay alguien por ahí que anduvo dando tumbos por mi página y no encontró nada nuevo mis más sinceras disculpas.

Durante las ultimas 2 semanas me agarré una tremenda gripe o influenza. Creo que la influenza gringa es más poderosa que las gripes chilenas.

Yo no soy de andar cayendo en cama con fiebre y esta vez me pasé un fin de semana completo delirando y sin mayor conciencia de lo que ocurría a mi alrededor. Shusto! Shusto! Y no tenía a mi mami para que me cuidara. Esa es una de las cosas tristes de irse a vivir lejos de la familia.

Lo rico de esto es que antes de caer enferma conocí a un par de escritoras chilenas que ahora son mi adoración: Susana Sanchez y Pía Barros.

Pía hasta me dio en el gusto de cocinarme un rico Kuchen de Manzanas como Dios manda. No esos llenos de maicena que venden congelados en los supermercados de por acato, sino uno de esos con manzanitas fresquitas, cortadas a manito, con olorcito y sabor a canela, y rellenos de recuerdos de mi infancia. Cuando estuve lo suficientemente conciente como para comer algo sólido, lo primero que pedí fue uno de los últimos pedazos de kuchen que quedaban en mi refrigerador. Cuando una está enferma, lejos de la mami y sin perro que le ladre, no hay nada más lindo que ver un pedacito de kuchen para que se le arranquen esas lágrimas impertinentes que tiene una, y que aparecen sin que las llamen.

Susana es un plato aparte. Es como entera dulzona pero cuando una menos se lo imagina “se echa su chancho al hombro” como diría mi santa madre. Me he reído a montones con ella. Me encanta escucharla hablar porque por cada oración deben haber unas 20 metáforas colándose. Esa manía de poeta innata que tiene ella.

Ambas escritoras tienen cuentos maravillosos. Ya me leí los libros que me dejaron. Además, porque parece que no estuve lo suficientemente regaloneada, me escribieron unas dedicatorias para sacar más lágrimas todavía. Les recomiendo:

  • “La Grandmother y Otros” de Pía Barros
  • “Secretos Menores y Non Tanto” de Susana Sanchez

Una que es bruta no sabe mucho sobre estos microcuentos, pero me encanta la idea. Siempre me gustaron los cuentos. Pía dijo que a veces era espantoso que algunos escritores usaran tantas palabras sin decir nada, y que por eso lo microcuentos le gustaban más que las novelas. Nos explicó el esfuerzo que conlleva escribir un microcuento, porque en un espacio pequeño se debe decir mucho. Quedé alucinando con la idea. Pero dudo poder escribir cosas así. Soy una detallista de porquería. Tengo que explicarlo todo ¡Por si algo se me olvida pues!

Por último, si alguien tiene una receta de kuchen de manzanas que quiera compartir con esta chilena perdida en el espacio, por favor háganla llegar. Aún no logro encontrar la receta que logre reproducir ese kuchen rico que comprábamos con mi hermana chica en la panadería Carrascal de Quinta Normal.

Guataferro Family

Con el comienzo del año los Norteamericanos tienen la costumbre de hacer la lista de resoluciones que toman para empezarlo. Las resoluciones mas comunes son bajar de peso (quién no ha estado ahí), volver a estudiar, tener una vida mas sana, entre millones de otra mas.

¿Yo? Yo sólo quiero dormir. Por alguna razón llevo meses sin poder dormir como corresponde. Duermo a saltos y tener mi última comida super temprano, irme a la cama con lo pollos y toda esa cueca simplemente no parecen funcionar.

También quiero hacer mi “resolution” de cerrar la boquita y bajar de peso, pero yo me conozco bien y sé que se necesita más que una simple resolución para que ese milagro suceda.

Hace algunas semanas también que empecé a ver televisión más seguido. Me gusta ver programas de comedia. Cosas que realmente sean entre graciosas y tristes. No dramáticas, sino que triste como comentario. Que sean políticamente incorrectas. Como “Family Guy” o “Reno 911″.

Nota mental: Pasar más de una hora sentada frente a la cajita de los tarados, tampoco ayuda a bajar de peso.

Así estaba hace unas semanas atrás cuando me puse a doblar ropa y dejé la televisión prendida. Empezaron a transmitir un reality show super bizarro (aunque no he visto ninguno que no lo sea) en donde intercambiaban las esposas entre dos familias. La primera familia se componía de una pareja muy progresista con 3 niñitas pequeñas, a las cuales les enseñaban a ser mujeres independientes y feministas. Tanto así que todos los días se les daba una clase de como arreglar un auto, no iban al colegio para no tener que sucumbir a la presion social de usar maquillaje y ser estigmatizadas en un ambiente predispuesto a el culto de la imagen. Toda su educación se hacía en casa.  La segunda familia era una pareja y su hija reina de belleza. La niña había participado en concursos de belleza desde los 11 meses de edad. Esa  era su vida. La casa estaba repleta de sus trofeos y sus retratos. Los padres vivían en función de la niña (ahora de 16 años de edad) y le daban todo lo que a ella se le venía a la cabeza, incluyendo un árbol de Navidad en medio del living los 365 días del año, bajo el cual depositban casi como ofrenda un regalo cada día para demostrarle a su hija lo mucho que la amaban.

Esta niña existe!! Me chocaba ver como el padre consideraba que era un abuso en contra de su hija, mandarla  a trabajar como muchos jovenes lo hacen en los EEUU hoy en día. También le parecía una abuso enseñarle a cocinar. Estaba tan furioso de que su niñita estuviera cocinando que enfurecido le gritó que era una porquería que él jamás comería. Claramente eso no es un abuso. La mentalidad detrás de estos padres es que criando a la hija para ser hermosa, pero vacía, la preparaba para el mundo, porque después de todo, la belleza es la que abre puertas. Ella podría llegar donde quisiera en tanto fuera hermosa y encantadora.

Hace tiempo que quería contarles esto porque me chocó tanto ver este tipo de mentalidad en el mundo de hoy, que necesitaba echarlo afuera.

Benazir Bhutto picture by AnnaEAAyer fue un día de esos.Empece el día leyendo uno más de los “hate mails” dirigidos a mi jefa.Ya es costumbre recibir amenazas por teléfono, correo y por e-mail también. Con los años parece que se aprende a sobrevivir pensando en que alguien esta esperando para hacerte daño. Sacrificar familia, amigos, vida social. No estoy yo para saberlo pero eso es lo que me queda claro después de algunos meses trabajando con esta mujer.Para quellos que no lo saben, trabajo con otra chilena, una profesora en la universidad en donde me empleo, y que resulta ser una escritora muy prolífica además de estar muy involucrada en política. Ella escribe para el periódico local lo cual le ha traído años de amenazas y sinsabores. Pero sus convicciones la empujan a seguir escribiendo y seguir defendiendo los derechos humanos de otros latinos que vienen a este país buscando una mejor calidad de vida de la que tienen en sus países de origen.Hay mucho que admirar de mujeres así, porque a pesar del miedo que les provoca a ellas y la vulnerabilidad en que quedan sus familias continuan luchando por lo que consideran justo.Mientras yo escribo este post, la fotografía de mi jefa junto con su información de contacto está siendo distribuida por los correos electronicos de cada racista, neo-nazi, skinhead en Estados Unidos.Yo aún no termino de entender que es lo que empuja a un ser humano a pasar tanto tiempo engendrando odio hacia otro ser humano. Qué clase de vacío tendran las vidas de gente como ésta que tan solo puede ser llenado con la violencia contra aquellos que ven mas vulnerables.Porque al parecer hay muchos que no lo piensan dos veces antes de atacar verbalmente a una mujer y hacerse valer a través del miedo que puedan infringir con el solo hecho de amenazar a sus familias.Todos esos pensamientos me llenaban la cabeza ayer, cuando me enteré del asesinato de Benazir Bhutto, la candidata de oposición de Pakistan. El corazón se me encogió al oir las noticias en la radio. Sentía como si nuestra civilización estuviera cambiando el rumbo y retrocediendo en vez de avanzar y progresar.Apenas pude parar mis lágrimas al oir parte de su discurso el Jueves:

“Pongo mi vida en peligro y vengo aquí porque siento que este país se encuentra en peligro. La gente está preocupada. Sacaremos a este país de esta crisis”.

Es casi imposible no pensar en mi jefa cuando escucho este tipo de noticias.Como me parte el alma ver tanto odio… y sentir que los caminos de mi vida me arrastran a ponerme en la mira de ese odio algún día.Ojalá que por cada mujer que es silenciada con la violencia 1000 más levanten sus voces, porque esto ya no es tolerable. Y no se necesita ser una gran figura en la política para cambiar este tipo de actitudes. Podemos empezar por “exigir” respeto en nuestras propias vidas cotidianas. Alzar la voz si vemos a una mujer siendo disminuida en el trabajo, terminar con los curriculums con foto para los cargos de secretaria o vendedora o lo que sea, pedir que les cedan los asientos en la micro a las mujeres embarazadas, etc. En pocas palabras vivir con conciencia y vivir con valores. Como mujeres tenemos esa deuda con nosotras mismas y con todas las otras mujeres que conocemos.Que la compasión pase de las palabras a los hechos. Que la indiferencia por el sufrimiento y la denigración de otros se termine.

Como decía en mi post anterior, no soy una entusiasta de los deportes.

Desde que llegué a este país he visto a la gente volverse loca por los partidos de futbol americano. Yo aún no puedo entender la ciencia de este comportamiento. Me da lata de puro pensar en futbol, ya sea americano (football) o el que se juega con los pies en todo el resto del mundo (futbol). Cada año se celebra el Super Ball en EEUU y la gente se junta en las casas a ver el partido y hacen tremendas fiestas. Yo preferiría tener una lobotomía.

Hace algunos años me regalaron un par de entradas para un juego de baseball y con toda mi curiosidad partí a verlo. Fue entretenido, aunque más que nada por los intermedios artisticos, la comida, las cervezas y el tarado que casi se agarra a coscachos con otro sentado más adelante. Muy emocionante. Nunca más volví.

Hoy tenía que ir la nueva asociación de estudiantes de la universidad donde trabajo para comprar iWork para mi Mac (si ya se, soy una verdadera tonta por Apple). Al llegar allí me encontre con que estaba lleno de estudiantes y gente que parecia iban a ver un partido. No tenía idea que había partido esta noche. Entré al edificio y subí al segundo piso para ver la librería nueva y para mi gran sorpresa tenían unas mesas con sandwiches gratis y vasitos con helado también gratis, cortesía del Presidente de la Universidad. Cuando decidí irme a mi casa, me encontré con que a la salida estaban las bandas de bronce de la Universidad practicando antes de irse al estadio que quedaba solo a menos de 1/2 kilómetro de distancia. También tenían un grupo de estudiantes vestidos con polerones y buzos institucionales y llevaban banderas con los colores de la Universidad y tenian coreografias para cada melodia que la banda tocaba. Parecido a las porristas pero sin moverse mucho, por lo de andar con una tremenda bandera con asta y todo.

Yo me pare ahi a mirarlos practicar mientras el resto de la gente pasaba por el lado corriendo para agarrar buenos asientos en el estadio. De pronto el tremendo olor a asado me llegó. En el estacionamiento deben haber habido por lo menos 3 personas haciendo sus famosas “barbacoas” que parece que es algo muy popular en los partidos de futbol. Es como un picnic pero en el estacionamiento, y les dicen “Tailgate party”. Me preguntaba quien sería el infame que estaba cocinando y no me invitaba. Mire hacia el estadio y vi la pantalla gigante donde más tarde aparecería el puntaje de los equipos que se encontraban.

La banda seguía practicando, y cantando. Y de pronto los musicos empezaron a bailar su coreografía también. Sin darme cuenta una lágrima me empezo a correr por la mejilla. Me dije: Soy muy afortunada de poder trabajar en una universidad y vivir todo esto. A pesar de toda la maldita burocracia. Es un precio muy bajo para pagar en comparación a vivir ese momento de alegría invadiendo a tantas personas al mismo tiempo.

Mientras todos bailaban, cantaban y la musica subía en intensidad me di cuenta que las lágrimas no paraban. Me dí cuenta de lo mucho que perdí por no haber podido ir a la Universidad cuando salí del colegio. Ahora voy a poder estudiar y sacar un título universitario, pero ya no será lo mismo. No importa mucho en realidad, porque aun sería la alegría mas grande de mi vida poder graduarme de la U. Pero cuanto perdí! Yo debería haber sido una de esas estudiantes, cantando, bailando sin preocuparme de nada mas. Nuna viví eso. Nunca a su debido tiempo.

Tengo mucha suerte de poder entrar a estudiar y tener todo el apoyo que tengo ahora, pero una cosa me queda muy claro. Nadie debería pasar por lo que yo pasé esta noche. Llorar y lamentar lo que no se pudo tener cuando la capacidad existía.

Voy a Graduarme algun dia y a demostrale a todos aquellos que me negaron las oportunidades en su tiempo, el gran error que cometieron.

La Educación no debería ser jamás un privilegio. La Educación es un derecho!