Últimamente, más bien durante la última semana, he tenido un tremendo plato de tallarines en mi cabeza.
Un menjunje de ideas tratando de conectarse. Todo gracias a mi iPod.
Fue mi regalo de Navidad, bien mereceido por demás. Si ustedes tienen un iPod y lo usan solo para escuchar las mismas canciones repetidas que tocan cada 5 minutos en la radio, o para revivir algo del Sábado por la noche en esa fiesta con los amigos, déjenme decirles que estan perdiendo 75% de las verdaderas capacidades y bondades que ofrece este maravilloso aparatito.
Cuando era pequeña soñaba muchas cosas, y casi siempre cuando la gente me preguntaba que quería ser cuando grande, mi respuesta les hacía reir. Yo quería ser astronauta, o científica. Cada Navidad le pedía al viejito pascuero dos cosas realmente importantes: un microscopio y un telescopio. Antes de irse en bancarota el Viejo Pascuero me trajo mi microscopio (el cual aún conservo) y con mi papá pasabamos horas agarrando bichitos, hebras de cabellos, gotitas de agua, etc, para poder analizar. Pero la realidad es que en un país como el mío, sólo los hombres son incentivados a aprender cencias o matemáticas, y con el tiempo tuve que conformarme con las migajas que pudiera agarrar en el campo de la tecnología informática. Para siempre guarde en un rinconcito de mi casa el microscopio y embale mis libros de astronomía para no volver a verlos nunca más. Nunca más le dije a nadie que quería ser astronauta y antes de darme cuenta era una mujer realista, común y corriente.
La semana pasada sin embargo; algo despertó en mi. Nuevamente sentí como si tuviera 7 años de edad, y esa curiosidad de saberlo todo me invadió como hace tantos años ni siquiera recordaba.
Estaba bajando mis podcasts y me crucé con “Skeptic’s Guide to the Universe: Your Scape to Reality”. Es un show super entretenido, aunque debo admitir que a pesar de que concuerdo con 100% de la información entregada, me parecen bastante arrogantes los conductores. Es un panel de gente ligada a la medicina y a las ciencias. El bichito de la curiosidad me picó así es que seguí buscando, y fue ahí que dí con esta joyita: Radiolab.
Un programa de la Radio Publica de Nueva York. Excelente!
De pronto me descubrí escuchando durante horas lo que explicaban sobre el fenomeno del sueño, Moralidad y nuestro chimpancé interno, el efecto Placebo, etc. Es la primera vez en muchos años que no sentía este entusiasmo y este interés.
Inmediatamente les escribí pidiendoles más información, más Podcasts.
Ojalá y publiquen más. Ahora, estoy preparandome para suscribirme a cuanta revista científica encuentre a mi paso.
Y gracias a este maravilloso redescubrimiento voy a crear este nuevo tag, para poder escribir sobre temas relacionados con Ciencia y Technologia: SciPod.



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