Como decía en mi post anterior, no soy una entusiasta de los deportes.

Desde que llegué a este país he visto a la gente volverse loca por los partidos de futbol americano. Yo aún no puedo entender la ciencia de este comportamiento. Me da lata de puro pensar en futbol, ya sea americano (football) o el que se juega con los pies en todo el resto del mundo (futbol). Cada año se celebra el Super Ball en EEUU y la gente se junta en las casas a ver el partido y hacen tremendas fiestas. Yo preferiría tener una lobotomía.

Hace algunos años me regalaron un par de entradas para un juego de baseball y con toda mi curiosidad partí a verlo. Fue entretenido, aunque más que nada por los intermedios artisticos, la comida, las cervezas y el tarado que casi se agarra a coscachos con otro sentado más adelante. Muy emocionante. Nunca más volví.

Hoy tenía que ir la nueva asociación de estudiantes de la universidad donde trabajo para comprar iWork para mi Mac (si ya se, soy una verdadera tonta por Apple). Al llegar allí me encontre con que estaba lleno de estudiantes y gente que parecia iban a ver un partido. No tenía idea que había partido esta noche. Entré al edificio y subí al segundo piso para ver la librería nueva y para mi gran sorpresa tenían unas mesas con sandwiches gratis y vasitos con helado también gratis, cortesía del Presidente de la Universidad. Cuando decidí irme a mi casa, me encontré con que a la salida estaban las bandas de bronce de la Universidad practicando antes de irse al estadio que quedaba solo a menos de 1/2 kilómetro de distancia. También tenían un grupo de estudiantes vestidos con polerones y buzos institucionales y llevaban banderas con los colores de la Universidad y tenian coreografias para cada melodia que la banda tocaba. Parecido a las porristas pero sin moverse mucho, por lo de andar con una tremenda bandera con asta y todo.

Yo me pare ahi a mirarlos practicar mientras el resto de la gente pasaba por el lado corriendo para agarrar buenos asientos en el estadio. De pronto el tremendo olor a asado me llegó. En el estacionamiento deben haber habido por lo menos 3 personas haciendo sus famosas “barbacoas” que parece que es algo muy popular en los partidos de futbol. Es como un picnic pero en el estacionamiento, y les dicen “Tailgate party”. Me preguntaba quien sería el infame que estaba cocinando y no me invitaba. Mire hacia el estadio y vi la pantalla gigante donde más tarde aparecería el puntaje de los equipos que se encontraban.

La banda seguía practicando, y cantando. Y de pronto los musicos empezaron a bailar su coreografía también. Sin darme cuenta una lágrima me empezo a correr por la mejilla. Me dije: Soy muy afortunada de poder trabajar en una universidad y vivir todo esto. A pesar de toda la maldita burocracia. Es un precio muy bajo para pagar en comparación a vivir ese momento de alegría invadiendo a tantas personas al mismo tiempo.

Mientras todos bailaban, cantaban y la musica subía en intensidad me di cuenta que las lágrimas no paraban. Me dí cuenta de lo mucho que perdí por no haber podido ir a la Universidad cuando salí del colegio. Ahora voy a poder estudiar y sacar un título universitario, pero ya no será lo mismo. No importa mucho en realidad, porque aun sería la alegría mas grande de mi vida poder graduarme de la U. Pero cuanto perdí! Yo debería haber sido una de esas estudiantes, cantando, bailando sin preocuparme de nada mas. Nuna viví eso. Nunca a su debido tiempo.

Tengo mucha suerte de poder entrar a estudiar y tener todo el apoyo que tengo ahora, pero una cosa me queda muy claro. Nadie debería pasar por lo que yo pasé esta noche. Llorar y lamentar lo que no se pudo tener cuando la capacidad existía.

Voy a Graduarme algun dia y a demostrale a todos aquellos que me negaron las oportunidades en su tiempo, el gran error que cometieron.

La Educación no debería ser jamás un privilegio. La Educación es un derecho!