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- Yo mirando el Océano Pacífico
Se acabaron las vacaciones, hace rato ya.
Volvi a los Estados Unidos hace mas o menos 3 semanas y esta es la primera vez que me animo a prender mi computador para hacer algo que no tenga que ver con mi trabajo o con mis clases. No he querido meterme en mi facebook y leo de mala gana mis correos.
Para mi gran sorpresa me costó menos de un par de días olvidar mi Mac y mi iPhone, pero me ha tomado más de 3 semanas reajustarme al invierno, mi oficina de decorado institucional y mis Domingos sola con mis pajaros y mis gatos.
No me malentiendan, estoy feliz de reunirme con mi esposo y mis mascotas. Dios sabe que no logro disfrutar nada tan bien como cuando estoy compartiendo con mi marido. Todo es mejor cuando estamos juntos.
Así y todo, siempre es dificíl el volver. De hecho esta parte es la más dura, y no importa cuantas veces repita este ritual del regreso, siempre, siempre es igual. Esta es la parte más desgarradora: cuando tengo que volver a acostumbrarme al hecho de que mi familia no se encuentra cerca.
Despertar en la mañana esperando escuchar las maderas del piso sonar bajo los pasos de mi papá moviendose de la mesa al tostador del pan, o los pasos de mi mami caminando desde y hacia la cocina trayendo las tazas limpias a la mesa para tomar desayuno junto con mi papi, con la secreta esperanza de que nosotras, las hijas flojas, nos levantaremos de nuestro letargo a una hora que sea digna de enorgullecerse.
Me miro al espejo tratando de idear una manera menos aburrida y menos desastroza de peinar la gigantesca maraña de cabello. Casi se me olvida que ya no está mi mami para hacer esa trenza tirante y duradera perfectamente simetrica.
Me siento en el sillón pero tengo que prender la televisión, o la radio. No soporto escuchar el silencio, porque no puedo apretar el botón de mute.
Yeap.
Definitivamente esta es la parte más difícil.
PS: Sorry a todos aquellos a quienes no alcancé a llamar o visitar. El tiempo fue mucho mas corto de lo que esperaba, y ni siquiera alcancé a ver a todo mi circulo familiar más cercano, lo cual estoy segura tendrá sus consecuencias, pero desgraciadamente no puedo hacer más. El día solo tiene 24 horas.



